¡Madre, ya está!
Al mirarnos los dos, cuando saliste de casa, sabíamos que no volverías a entrar en ella, era un paso irreversible, y a partir de los siguientes días tu fragilidad iba en aumento, como en las últimas semanas, pero ahora cada…
Al mirarnos los dos, cuando saliste de casa, sabíamos que no volverías a entrar en ella, era un paso irreversible, y a partir de los siguientes días tu fragilidad iba en aumento, como en las últimas semanas, pero ahora cada…
Veintidós de mayo, cuando echo la vista atrás, encuentro situaciones de grato recuerdo que compartimos, momentos alegres y otros quizá no tanto, importantes o triviales eso no importa hoy, guardados para siempre en la retina y en la memoria, y…