3 de agosto, Las Herrerías-Samos. 41 km.
Las Herrerías-Samos 41 Km. Etapa reina con tres puertos O’Cebreiro, Puerto de San Roque y Alto do Poio. El primero de ellos, durísimo, o eso me ha parecido, hemos parado a desayunar (de todo) a tres kilómetros de la cima en La Laguna. Esta vez hemos subido por La Laguna, más corto pero mucho más duro que por Piedrafita.

En la cima sellamos las credenciales en la iglesia prerrománica de Santa María la Real que da la bienvenida a la entrada en Galicia.
3 de agosto, hace hoy justo diecinueve años que empezamos el camino desde Roncesvalles y por esto tiene cierto sabor melancólico y echamos de menos a María, Mariano y Mar que nos acompañaron entonces. Tengo que decir que uno de mis viajes más divertidos de mi vida. Tras entrar en Galicia, remontamos los dos siguientes puertos, más cortos afortunadamente, pero con un sol de justicia que endurece las rampas si cabe.
Desde allí, a Triacastela donde reponemos fuerzas a golpe de pasta, patatas gallegas y huevos fritos de corral. Era totalmente necesario.


Ahora diez kilómetros casi de bajada para dormir intramuros del Monasterio de Samos de frailes Benedictinos igual que hace veinte años.
Este albergue, creo que es inevitable en el camino, no puede evitarse ni por su historia ni por su singularidad, la del edificio y la nuestra personal.
Completados los 41 km del día.
Son las 6:30 de la mañana, los caminantes van saliendo del albergue, nosotros aún despezándonos. Salgo a la calle a publicar estas notas ya que los muros de piedra del monasterio hacen de inhibidor de señal, ya lo pensaron en su día.


