Nuevo paseo matinal hoy fondeando los contornos de Cádiz, se respira serenidad en la ciudad fenicia, calma y oscuridad.
Encontramos playas alisadas, que sirven de mantel para presentarnos su perfil alargado y sosegado.

Una silueta catedralícea más madrugadora aún que levantó sus torres color de tierra y rosa antes que el sol.
Es fácil ver como pasa el tiempo en Cádiz, es calmado y dinámico, en un abrir y cerrar de ojos se siente como avanza la tierra, como se mueve el planeta.
Entrada la mañana el sol levanta los colores de forma intensa y frena a la vez el movimiento, todo se relaja y se paraliza.
Agosto 2008
