¡Sigue la cuerda…!
Soy Javier Montalvo Guitart, autor de ¡SIGUE LA CUERDA…!, un espacio personal que nació como blog en 2009 y que, con el tiempo, ha ido reuniendo textos, fotografías y algunas de las cosas que forman parte de mi manera de mirar y contar.
Con este nombre quise volcar al inicio del blog a mis primeros seguidores si los hubiera, el mensaje y la libertad de tirar de la cuerda en diferentes direcciones, de diferentes temas que nacían de circunstancias propias y de diferentes formas de expresión, que esperaba fueran creciendo con el tiempo.
Y crecieron.
En primer lugar, fueron las palabras, los pequeños relatos, las reflexiones y las fotografías. Un poco después llegaron la música, el teatro, la pintura y los viajes. Permanecimos juntos varios años y con el tiempo fui abandonando aquel Sigue la cuerda para trasladarme a otras redes y plataformas y solo muy de vez en cuando, he anotado algo en mi blog primitivo en los tiempos más recientes.
En los nuevos soportes aparecieron después, nuevas formas de expresión sobre el bonsái, las carreras, la gastronomía y muchas otras pequeñas historias que fueron encontrando su lugar casi sin pedir permiso.

El nacimiento del blog se lo debo a un gran amigo, un artista melillense afincado desde hace tiempo en Madrid, pintor y escultor; mi amigo Antonio Moreno en una de nuestras múltiples conversaciones, conocedor de mi afición a escribir y a los concursos de microrrelatos, apelaba a mi atrevimiento, “Javier, tienes que contar lo que haces…” y me animó a abrir un blog público, (reconozco que en aquel momento lo que me decía me sonaba a chino) donde instauré diferentes secciones de escritura, también me enseñó a contemplar y entender el arte de diferente forma que la que yo tenía.
Aprovechando este soporte y esta inauguración, decidí incluir una sección de imágenes, de fotogramas, animado por otro gran artista en esta materia que con paciencia me enseñó muchas formas de cómo actuar con una cámara en la mano. “Lo primero que hay que hacer es aprender a mirar, hay mucha gente que hace fotos, pero no saben mirar, tú Javier sí, lo llevas dentro, solo hay que practicarlo”. Jesús Mérida es mi amigo y maestro en esta disciplina.
Queda un tercer artista, siempre que le he presentado en un escenario he dicho, “…no sé qué es mejor, si guitarrista o amigo” haciendo valer su arte y destreza con la guitarra. Rafa Tejedor me animó a subir al escenario y divertirme con un micrófono en la mano en pequeñas colaboraciones que realizamos juntos en pequeños grupos y más tarde a participar en el Proyecto de Rock Choir de Torrelodones donde participé como corista 6 años en la cuerda de los Bajos. Esta muestra artística se la debo a Rafa con todos los consejos que me ha ido dando a lo largo de todo este tiempo.
Tres grandes amigos que sin que ellos lo supieran, participaron y me empujaron de alguna manera a este proyecto y su evolución, a los que quiero agradecérselo desde esta presentación.
Ha llegado el momento, he decidido aunar esfuerzos y volver a poner en marcha un nuevo Sigue la cuerda, conservando todas sus publicaciones y fundando nuevas secciones que surgieron después. Iré poco a poco tirando de la cuerda para actualizar las entradas ya publicadas en el pasado en cualquier plataforma, como espero sigan creciendo las nuevas. A partir de hoy desde este único portal.

¿Por qué?
Porque quiero mantener mi espíritu relator, y si alguno quiere aprovecharlo bienvenido y si no, será mi rincón del sillón donde de vez en cuando me haga recordar sensaciones anteriores o plasmar nuevas, mi pequeño cuaderno de notas.
Como ya dije un día, no hay paisaje, simplemente no existe si no hay un observador y cada uno le da una interpretación libre y personal.
No hay comunicación sin receptor. Necesitamos una pared para dejar nuestros grafitis, nuestros dibujos, nuestras letras, nuestras imágenes y seguramente pasen por delante paseantes sin detenerse y posiblemente alguno se entretenga con alguna palabra, le llame la atención una fotografía o alguna idea y, tirando de la cuerda, se tope después con algún otro trazo que no esperaba y finalmente quede retenido o cambie de muro.

Pero eso será consecuencia de su interpretación y de su libertad.
Los comunicadores necesitan exponer.
La comunicación es espontánea. La recepción es libre.
Con el paso del tiempo comprendí además que ¡Sigue la cuerda…! se estaba convirtiendo también en un archivo personal y público de recuerdos, experiencias, sensaciones y miradas sobre el mundo, contado mediante palabras y fotografías.
Aquí están las cosas que me llamaron la atención, las que me emocionaron, las que me hicieron reír o llorar, las que me hicieron pensar y las personas que me acompañaron por el camino, he nombrado a tres de ellas porque las encuentro ligadas a este proyecto, pero soy afortunado porque ha habido, hay y habrá muchas más, cada una con su valor.
Este proyecto es por tanto también, un pequeño homenaje a toda la gente que ha ido tirando de la cuerda conmigo, porque la sensación que tengo es que muchas de las cosas importantes de mi vida llegaron porque alguien, en algún momento, me abrió una puerta y yo acepté entrar a descubrir el interior. Gracias a todos.
No puedo dejar este pequeño recorte sin agradecer la colaboración en las fotografías a la cuarta artista, Isabel Munuera, realmente polifacética y gentil que me ofreció colaborar en esta sección y leyendo el libro que puso en mis manos en la sesión de fotografía, la segunda página casualmente refleja el espíritu de ¡Sigue la cuerda…!

